POV: Valerie
La conciencia regresó a mí como una marea lenta y pesada, emergiendo de las profundidades de un pozo ceniciento donde el aire olía a metal quemado y a olvido.
Lo primero que registré no fue la vista, sino las sensaciones de mi propio cuerpo.
Sentía los párpados pegados, como si estuvieran hechos de plomo, y una sequedad espantosa en la garganta que me hacía escocer al intentar tragar.
Tenía las extremidades aletargadas, flotando en una especie de desconexión motriz.
Una vía intra