¿Cómo es posible esto? ¿Cuántos malos ratos más tendré que pasar este día?
No se suponía que las cosas tenían que ser de esta manera. Yo lo había imaginado todo diferente en mi cabeza.
Alejandro se aparecería en el momento perfecto para decir “yo me opongo”, puede que sea cursi y un cliché, pero era así como lo quería, como se suponía que tenía que pasar.
Luego nos hubiéramos marchado solos, él y yo, sin rumbo trazado, siendo felices por la vida, pero no, tuvo que salir todo mal.
Resulta que d