Capítulo 25. Solo fue un sueño.
Hali Frey.
5 años después. Italia, roma.
— ¡Señorita! — despierto de mis pensamientos y recuerdos, miro a la chica que me llama — Veo que le encanta este cuadro — asiento mirando el nombre del artista, alguien se nos acerca.
— Morita, estás hablando con la artista del cuadro — dice el hombre y la chica se sonroja mirándome.
— Oh por Dios, lo siento, no la había reconocido, señorita Hannah — sonrío y niego, se va y miro al hombre que se queda mirando la pintura completamente azul con un pequeño