Capitulo 32. Un traidor en la Manada
— Ari, tu sabes cada cuánto tiempo se da el celo entre los hombres lobo?—
— Por eso lo de vuestra ausencia estos días!— dice Ari riendo de manera escandalosa.
— No es gracioso, apenas si puedo andar—
— Pues te veo bastante bien, yo en el celo de Damian no podía andar me dio como a cajón atorado— dice riendo
— Ari...—
— No te escandalices, ellos son mucho más ardientes que un hombre normal. Venga ya me pongo sería, lo siento— dice sin poder parar de reír.— creo que tienen el celo una o dos veces