Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando el auto en el que iba Keidys pasó por el parque vio que ella estaba hablando con Tomás:
—No es más idiota porque no puede —masculló Keidys llenándose de una gran impotencia, quería bajarse y gritarle las verdades en su cara, ya saben, lo que hace toda buena amiga.
Tomás estaba sentado al lado de Alejandra, estaba bebiendo el poco de agua que había en el pote:
—¿Desde cuándo eres







