Sophia estaba sentada junto a la ventana, observando el auto de Noah. Él no se había movido en más de una hora. Noah soltó un pesado suspiro.
Era una noche fría. No sabía qué decir ni qué hacer. Noah sabía lo herida que estaba ella. Hacerse una prueba de ADN era como declarar desconfianza.
Sabía que los niños eran suyos, pero la palabra de alguien no iba a ser suficiente prueba para un juez. Todo lo que intentaba hacer era asegurar las acciones para los niños.
Si se lo explicaba, no solo tendrí