Perspectiva de Scarlett
No sé cuánto tiempo dormí, pero me siento mejor cuando la luz brillante del solo me despierta.
La habitación está vacía. Sin médicos, sin enfermeras...
Sin Adrián.
Supongo que el bebé hizo bien su trabajo.
Me advierto a mí misma de que es estúpido llorar por algo que nunca tuve, me deslizo de la dura y pequeña cama y camino hacia la ventana. La brisa al final del otoño ya no es cálida. Hace un poco de frío.
Quería que lo del bebé me librara de una conversación incóm