~Scarlett~
Debo admitirlo, Oliver Scott sí que era un muy buen actor.
No le había añadido demasiados matices al personaje de Adrián en la película. En la historia, él era solo un admirador, divertido, juguetón, con un amor genuino. Personajes planos como ese no suelen enganchar tanto al público. No era un rol esencial en la trama, sino más bien un extra oculto... solo para mí.
Pero Oliver Scott lo volvió irresistible.
Construyó un chico malo, molesto, temido y a la vez admirado por sus compañero