~Sebastián~
Mientras la miraba, como se las arreglaba para hablar conmigo, tratando ella vanamente de distraerme con un agradecimiento falso, yo sentí una amargura en mi boca, por más alcohol que hubiese ingerido aquel sin sabor no me pasaba.
Ahora sabía por qué podía mentirme, yo ya no era alguien especial para ella.
Ahora yo era como cualquier otra persona, alguien que podía usar sin sentir culpa. Para ella, la honestidad era "la base del matrimonio", y yo arruiné nuestro matrimonio, así que