Punto de vista de Silco.
Moví algunos hilos para que la trasladaran a otra ciudad. Su idiota hermano y ese exesposo venenoso no merecían su perdón, así que me aseguré de que jamás averiguaran a dónde la había trasladado.
El problema era que ya se encontraba demasiado rota como para poder repararla.
Creía que había perdido a su hijo, pensaba que lo había perdido todo. Le repetí una y otra vez que su bebé estaba vivo, que en cuanto mejorara podría ir a verlo. No obstante, cada vez que escuchaba es