Cap 18. Revuelta
La noche es oscura, apenas iluminada por la luna menguante. Alejandro avanza con su escuadrón, atentos a cualquier sonido entre la maleza. El aire es frío y denso, cargado de la humedad del bosque. Entonces, un crujido. Un silbido.
—¡Emboscada! —grita uno de los soldados cuando las primeras flechas cortan el aire.
Los caballos relinchan, algunos guerreros caen. Alejandro se agacha instintivamente y guía a su montura en una maniobra rápida para evitar ser un blanco fácil. La confusión se apodera