Cap 118. Despedida
La noche cae sobre Eltheas con un silencio apenas quebrado por el susurro del viento entre los árboles. En la habitación, Amaris se sienta en el alféizar de la ventana, los hombros tensos, el cuerpo rígido, los ojos clavados en un punto del horizonte que Edward no puede ver.
Ella está distinta. Más silenciosa, más profunda. Como si le hubiese sucedido algo que no quiere compartir. Y aunque él no sabe qué ocurrió en las horas que no estuvieron juntos, sabe que algo le ocurre.
Él la observa en si