Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de secar sus cuerpos con diligencia, Maya la lleva hasta la cama y la tumba para seguidamente colocarse sobre de su cuerpo separando sus piernas y acomodándose entre ellas.
—Ha llegado el momento... —susurra mordisqueando su oído igual que antes, y restregando lentamente su longitud contra su humedecido sexo creando un suave ritmo entre sus cuerpos.
La Diosa también empujaba sus caderas contra él queriendo sentir más del maravilloso druida. Sus manos se movían por toda







