Capítulo 33.
Dafne:
—Dios Karine, es precioso el anillo.
—¿Verdad? —dice emocionada— Si te soy honesta, creí que Zion no me lo pediría nunca —suelta una risa.
—Pues ya viste que si lo hizo, ese hombre se nota que está demasiado enamorado de ti.
—Y yo de él.
Los chicos habían venido para la cena. Se siente bien poder compartir algo así con amigos. La felicidad de Karine era palpable, ella dice que había estado esperando por este momento durante mucho tiempo, lo bueno es que Zion se animó y terminó pidiéndol