Capítulo 150
Punto de vista de Enzo
El mar tenía una forma de mentir.
Parecía tranquilo cuando llegamos: un azul infinito que se extendía hasta el horizonte, la luz del sol se esparcía por la superficie como cristales rotos. Las olas se abrían paso con perezosa confianza, besando la arena pálida antes de retirarse, como si el océano mismo respirara.
Tranquilo.
Inofensivo.
No me fiaba.
Me encontraba en la terraza de la finca costera, con el viento tirando de mi chaqueta y una espesa sal en el ai