Parte 2. Capítulo 28. Temores
La mañana del sábado llegó sin contratiempos. Javier se acercó a ella mientras Isabel se ajustaba la cola en la que había atado sus cabellos frente al espejo de la cómoda. La abrazó por la cintura y hundió el rostro en su cuello para aspirar su aroma.
—Me gusta más cuando lo llevas suelto.
—Pero hoy no estarás conmigo —expuso ella con cierto tono de reproche. Él apretó el abrazo.
—Será por pocas horas.
—Así dijiste hace unos días.
La giró entre sus brazos para mirarla a los ojos. Isabel se nota