Capitulo 138 Culpable.
Por fortuna, Belén intervino para salvarlo.
—Señor, lo hemos convocado hoy para descubrir la verdad. Mientras sea honesto, nadie lo enviará a prisión.
Belén, con sus ojos gentiles y hermosos, contrastaba con Hugo. El vendedor se tranquilizó de inmediato y asintió con la cabeza a modo de agradecimiento.
—¿Recuerda a la señorita Ponce? ¿Compró un vestido negro en su tienda? — preguntó Belén.
—Sí. La señorita Ponce es cliente habitual de nuestra tienda y también vip. Hace dos días compré u