Mientras Li Na no sabía qué hacer, la puerta de la oficina del presidente se abrió desde afuera.
Inmediatamente después de eso, una voz fría entró en los oídos del trío. "Presidente Zhao, su actitud es terrible".
El hombre que entró en la oficina era un caballero extremadamente guapo. Parecía tener unos veintitantos años. Llevaba un traje hecho a la medida, lo que le hacía lucir aún más guapo y elegante. Su estatus elevado hacía brillar su aura nítida, haciendo imposible que uno ignorara su