CAPÍTULO 34
Punto de vista de Lenora
La espía rió y continuó: «Tenías que haber visto lo furioso que se puso cuando le mostré la carta». Una sonrisa se dibujó en mis labios.
Me temblaban las piernas al pensar en lo incómoda que estaría. Estaba eufórica al oír la noticia. Aparte de cuando finalmente obtuviera mi venganza, no tenía ni idea de qué más podría hacerme feliz.
«Esto es solo el principio», le informé. Ella siguió riendo entre dientes. Le dije que «lo vigilara por mí». Aceptó, y finalme