El timbre de la puerta sonó y Betty fue corriendo a abrir, en el fondo mantenía la leve esperanza de que se tratara de Iván arrepentido pidiéndole perdón, pero se llevó una gran impresión, era quien menos se imaginaba.
— Hola, ¿Pero qué sorpresa tenerlos a los dos aquí? Por favor pasen adelante y tomen asiento. — le dijo Betty a Rebeca y a Diego Armando, que habían ido a su apartamento para hablar con ella con respecto a los resultados de los estudios.
— ¿Cómo te sientes Betty? — preguntó Rebe