Mundo ficciónIniciar sesión- Que ridícula...- dije de nuevo mirándola. Era bonita, amable, tenía buenos modales. Se podía notar la feminidad y la nobleza que ella representaba; no debería molestarme supongo así que gire mi cara hacia otro lado para no verla sonreír mientras jugaba en mi patio. Esto es absurdo ¿Por qué el puede tener concubinas y yo no? En el reino del centro no se acostumbra a tener un harén de mujeres. Pero si un rey de otra región regala una de estas mujeres finas se puede aceptar fielmente, yo... yo







