Capítulo 44. ¿Puedo dormir contigo?
Ragnar observa a la mujer dormida en el sofá y niega.
«¿En qué estaba pensando cuando decidí traerla conmigo?», piensa mientras la mira detenidamente, en realidad lleva haciendo lo mismo desde que la rescató, simplemente no puede dejar de hacerlo. Su apariencia de jovencita sencilla, con su pijama de algodón con dibujos de unicornios y su cabello mal recogido en un rodete, le causa risa, por un lado, y ternura por otro. Es obvio que ella no es una mujer pretenciosa y eso le parece encantador,