Punto de vista de Elara
Me acompañaron a la habitación mientras Kaelen se marchaba para entregarle el segundo relicario a su primo. Se había sentido inquieto estos últimos días, así que tener los amuletos especiales lo calmó un poco. Estaba agradecida por ello. Siempre era un dolor ver a Kaelen preocupado por mi seguridad.
—Tendré que agradecerle a Lucía después adecuadamente... —suspiré mientras caminaba con dificultad hacia el cuarto. La joven criada me ayudó a llegar a la cama y se quedó a