Punto de vista de Luis
Lo más difícil no era mentir. Mentir era fácil. Mentir era natural. Mentir era como respirar y, después de dieciocho años de silencio, había tenido tiempo de sobra para perfeccionar el arte de la observación silenciosa; de escuchar a la gente decir cosas que no deberían decir frente al chico en la silla de ruedas. De dejar que olvidaran que yo estaba allí.
Lo más difícil era sonreír.
Sonreír cuando no lo sentía. Reírme de chistes que no me hacían gracia. Decir «buenos dí