Narra Amelia
Mientras regresaba con Sebastián, mi mirada estaba fija en la ventana del carro mientras en mi mente se cruzaban un sinfín de pensamientos, en mi cabeza aparecía la imagen del nuevo jefe, sencillamente aún no lograba entender porque dos personas se pueden parecer tanto, mi mente lo sabía perfectamente, que no era Dereck, pero al verlo mi corazón latía y dolía al mismo tiempo, quería creer que, si era él y que después de tantos años al fin estaba frente a mí.
Sebastián tocó mi mano