Capítulo 74.
Evelyn.
—Majestad —Giselle hace una breve reverencia al hombre que me acompaña.
—No soy el rey, no hace falta tanto —responde mi hermano. La mujer en pijama parece más ansiosa por explicar lo ocurrido que por debatir formalidades. Se lo agradezco porque yo también necesito respuestas.
—Por aquí —nos guía hacia el sótano con pasos rápidos.
Mi mente no descansa. No me importa si lo mató, lo que me carcome es entender qué pensaba Zuwen encontrar aquí. A mi hija es imposible; porque nadie sabe que