Capítulo 125.
Sofía.
Elisa abre la puerta del otro lado, tomo mi arma y apunto, atravesando la cabeza de uno de ellos, cargo y repito logrando que dejen de dispararnos.
—Sofía— me dice Bruno con voz ronca. Dejo de ver al frente para verlo, notando los tres orificios en su abdomen.
Las manchas se hacen cada vez más grandes y mis manos se congelan.
—No, no, no. ¡Elisa, está herido!— le aviso. Suelto el arma tomándolo de los hombros para ayudarlo a salir, mientras su prima nos abre camino. Elvis viene detrás,