**Capítulo 58**
**Punto de vista de Ferdinand**
Mi corazón latía con fuerza descontrolada. Dios mío… no era posible, no podía estar equivocado. Elenie estaba embarazada. Sí, embarazada. Y yo… iba a ser padre. Pero ¿desde cuándo? ¿Desde cuándo lo sabía? ¿Y era mío? Tenía que ser mío, ¿de quién más podría ser? La miraba a través del teléfono, con la respiración entrecortada, las manos sudorosas, incapaz de procesar todo lo que acababa de escuchar.
Le repetía la misma pregunta una y otra vez, casi