Alexis Santillan
Estaba completamente molesto; no soportaba tener a Alba tan cerca, a la mujer que me había destruido la vida. Intentaba consolarme en Lila, que no se despegaba de mí, pero no le quitaba la mirada de encima a Alba. Era como si cada segundo que pasaba cerca de ella avivara el fuego de mi resentimiento.
Una parte de mí la odiaba, la despreciaba por todo el dolor que me había causado. Pero, al mismo tiempo, una fuerza visceral me empujaba a desearla con una intensidad que no p