La visión de su esposa en ese vestido de manga larga con escote en forma de v dejó al Alpha gratamente complacido, la joven lograba desatar sus deseos, pero esta vez no se dejaría dominar por ellos, aunque en el fondo de su ser anhelaba saborear su piel, para él nunca habían estado juntos, puesto que aquella noche fatídica solo veía a Sahira, esta hermosa mujer que ahora era su esposa no tenia nada que ver con aquel recuerdo brutal.
—¿Crees que me veo bien?—preguntó Samantha con timides , al no