Aquella noche llovió intensamente sobre la ciudad.
El viento frío soplaba por las calles vacías mientras Annie caminaba lentamente por la acera, con la mente llena de caos.
El diagnóstico de Nathan seguía resonando en su cabeza.
Leucemia.
Cada vez que recordaba las palabras del médico, su pecho se contraía dolorosamente. Su hijo estaba enfermo.
Gravemente enfermo. Y la única persona que podría salvarlo... era el hombre al que había pasado cinco años evitando. Guillermo Miller.
Annie se de