George
Caminé de un lado a otro esperando a que Victoria me dijera algo más acerca de cómo estaba nuestra hija, mi corazón seguía latiendo un poco rápido más de lo normal, incluso, el dolor de cabeza había empeorado hace minutos atrás y acaba de recordar que no había tomado el medicamento. Tuve que sentarme en uno de los sillones de la sala de espera y esperar noticias. Los tacones se escucharon a lo lejos e imaginé que era Marie, el ruido aumentó y de un momento a otro, cesó, cuando levanté la