Sin duda, me he vuelto loca. Este desgraciado hombre no es alguien común, es algo evidente y yo estoy siendo muy descarada. Por lo que, si ya mostré que no soy sumisa, sigo con este tipo de accionar hasta que terminemos muertos o desisto de la venganza y eso no pienso hacerlo.
— ¿Qué pretendes?
— No perder el tiempo, así que, decida de una vez por todas. — digo cruzándome de brazos.
Los gritos se escuchan con fuerzas, como también las cosas romperse, por lo que, él suspira con tanta frustración