- ¿Qué quieres decir con reconsiderar la cita? - Odette se acercó por detrás, preocupada.
- Estoy confusa con todo esto. Ha sucedido demasiado rápido... - Me quité la ropa, me metí en la ducha y la abrí.
- Pero le diste tu palabra al rey. Pensé que se me había quitado de la cabeza la ridícula idea de cancelar.
- No lo firmé, joder.
- Pero... Fue tu palabra.
- Es mi vida, Odette.
- Deberías haber dicho que no cuando te lo propuso.
- Me casaré con Catriel.
Odette abrió la puerta de la ducha y me