- ¿Qué me parece? - Catriel seguía con sus ojos clavados en los míos. - Creo que nunca había deseado algo tanto como ahora.
- ¿Quitarle la virginidad a una mujer? - Me reí, alisándole el pecho, completamente desnudo y sin vello.
- No... Al contrario, estoy tan nervioso como tú, porque nunca me he acostado con una mujer inexperta.
- ¿Y quién dice que soy inexperta, Alteza? - pregunté. - Mencioné ser virgen, no inexperta.
- I... Tal vez no soy capaz de entender lo que quieres decir.
- Entiendo...