El viento chocando contra mi rostro, el trotar de las patas del caballo y la adrenalina que se siente al saber que puedes caerte... eran sensaciones que desde hace un tiempo ya no había sentido. Estar haciéndolo de nuevo, no solo era satisfactorio, sino que también me recordó lo mucho que amo hacer esto. Es preciosa la forma en la que logras conectar con el caballo. Así que dejo de tomar esto como una competencia, sino como un recordatorio de que esto fue mi pasión por mucho tiempo. Esto me gus