MAXINE
La señora es bastante linda, tiene una mirada dulce y su voz es bastante cálida también. Mantiene una sonrisa que le saca unos tiernos hoyuelos en las mejillas. — No sabía que estábamos en la casa de tu abuela, Sebastian — digo con voz molesta, pero disfrazada de amabilidad. Bastian alza las cejas y me sonríe. Solo por esa sonrisa me quedo callada sin decir nada mas, debe de tener una buena explicación para esto, porque de otra forma me voy a molestar con él.
—El ya me había dicho que i