Capítulo 77: El legado.
El sol brillaba en lo alto aun cuando el frío asolaba con fuerza, señal de la primavera que se aproximaba cada día un poco más y más. Los lobos se habían marchado del pueblo, dejando a su paso un rastro de destrucción que debía de repararse, aunque, afortunadamente, no había víctimas humanas que lamentar. Eufemia miraba a las personas desfilando una a una para que sus recuerdos de lo ocurrido les fuesen removidos, y todo lo que pasó había quedado solamente en una tragedia que comenzó con un inc