Capítulo 63: La cruel verdad.
Aquella tarde el cielo había vuelto a nublarse. Los niños, ya no se hallaban en las calles jugando alegremente, y el silencio era tal, que parecía que aquel pueblo se encontraba abandonado. Jennifer, se había recuperado de las heridas sufridas durante el escape de la mansión entre las montañas, y ahora mismo se hallaba con Eufemia. De Gabriel no sabía nada, y se sentía tan angustiada por el rubio, que intentaba distraer su mente para no pensar en él.
—Me alegra que todo haya salido bien Eufi, y