Pov de Joaquin
Mi cabeza dolía, había pasado dos días encerrado en el hotel revisando los libros contables, no diferenciaba día de la noche, por lo cual, el agotamiento me empezaba a vencer
—Señor Domínguez, aquí tiene lo que pidió
Clarisa, con un vestido que dejaba su espalda descubierta y parte de sus piernas, camino hacia mi y apoyando su mano en mi hombro, me sonrió con delicadeza.
Me sentía muy intimidado por su cercanía que sonriendo de regreso, camine hacia un escritorio improvisado en e