Pov Joaquin
Sabía que era una pésima idea conversar con ella, pero que más podía hacer, acabábamos de estar juntos, no podía actuar como la vez anterior que la trate como un idiota.
Con la copa en mi mano, observe sus ojos azules, los cuales eran hipnóticos para mí, cada día qué pasaba ella me atraía más, su cuerpo, sus labios, su piel, parecía tan frágil y perfecta, que temía lastimarla, los más insólito era que ella era mi esposa
—¿Qué quieres saber? pregunta...
Me incitó con una pequeña sonr