Mundo de ficçãoIniciar sessãoArya yace recostada en la cama de Bea, totalmente adolorida.
—Yo creo que debemos informarle al señor Emory —menciona Bruno.
—No, hoy… —susurra Arya con esfuerzo—. Por favor, hoy no.
—No te preocupes, hermosa —dice Bea—. Yo cuidaré de ti. Lo importante es que descanses y te recuperes, después podrás tomar una decisión.
—¿Me informarán sobre el funeral de mi







