La locura de Belinda..
Martín intentó por todos los medios comunicarse con Laura. Pasaba tiempo con Lucas, su hijo, pero su mente siempre estaba ocupada por la ausencia de Laura. A veces, se sentía como un espectador en su propia vida, atrapado en un limbo de tristeza y anhelo.
—¿Sabes que David le llevó flores a mamita? —preguntó Lucas un día mientras compartían un helado en el parque. Su voz era alegre, pero Martín sintió que su sangre hervía al escuchar el nombre de David.—Y el otro día los tres vimos películas. M