Al regresar a la habitación con mamá, vemos que mi padre y ella es tan charlando muy cómodos, Darían y yo pensamos en irnos, y dejarlos un rato más, pero Samuel no quiere, al girarnos, el grita como pidiendo atencion de su abuela.
Mi madre nos ve y de inmediato nos llama.
-A donde llevan a mi pequeño Cariñito, ven con tu abuela.
Mi madre no obedece las indicaciones, toma en brazos a Samuel, el está feliz de verla, ella le cuenta que lo extraño, y que tendrá abuela para muchos años más.
Mi madre