—Desperté en un lugar oscuro y lleno de humedad, al menos tenía la satisfacción que Dalia estaba a salvo y al parecer no se enteraron de su existencia, los chicos hicieron muy bien su trabajo y se lo agradecía
—Veo que despertaste, bebe algo de agua te hará bien, al menos tu garganta lo agradecerá
—¿Quién es usted? Mi voz salio rasposa, como si no la hubiera usado por mucho tiempo, me sorprendió, ya que no tenía noción del tiempo
—No necesitas saber dónde estás, lo unico que necesitas saber es.