Narrado por Dante
La atmósfera es tensa, cargada de una anticipación que casi se puede tocar. Mientras nos preparamos para el ataque, el sonido del viento entre los árboles es un recordatorio inquietante de que Elijah está al acecho. Mis guerreros están listos, alineados detrás de mí, y el fervor de la batalla arde en sus ojos. Sin embargo, algo en el aire sugiere que el tiempo se nos agota.
De repente, un grito desgarrador rompe el silencio. Mi corazón se acelera y me giro hacia el campamento,