Me equivoqué…
Definitivamente me equivoqué.
Como Jacob aseguró anoche, me levantó a las cinco treinta de la mañana para ir al gimnasio donde él entrenaba, todo era increíblemente ordenado y limpio, lámparas que iluminaban el lugar, a la vista había un ring de boxeo color azul y otros dos al fondo, una parte del piso era de madera y había una zona acolchada color negra, también sacos de boxeo donde entrenaban y una zona de pesas al otro lado, el lugar era amplio y creo que olí a flores al ent