“Dijimos…”.
“No, las em… ¿las brujas?”.
“Madam Curie dijo que eras poderosa. Que nunca había visto nada igual. Te selló dos veces y no lo haría de nuevo. ¡Maldita perra!”. Mi puño se estrella contra la mesa, haciendo que Neah salte.
Neah aprieta sus piernas con más fuerza mientras me mira con los ojos azules muy abiertos.
“Ella sabía las consecuencias. No te sellaría una tercera vez. Eso es lo que quiso decir cuando dijo que no lo haría”. Estaba furioso.
“Pensé…”, susurra Neah. “Pensé que e