Neah
Me pasa la tela húmeda por la cara y sus ojos siguen la gota de agua que baja hasta mi barbilla y luego desciende entre mis pechos hasta llegar a mi sujetador.
“He perdido suficiente gente”, me murmura mientras continúa limpiando la sangre de mi cuerpo.
“No voy a ningún lado, Dane. Soy tuya, siempre lo seré, y pelearé por mi familia”. No tenía la intención de ir a ningún lado. Puede que hubiera un tiempo en el que me habría rendido y ya, pero ya no era la misma yo del pasado.
Me acerca