Cuando Neah grita, Damien me aparta y me olvida como si nada hubiera pasado.
Mi corazón late con fuerza contra mi pecho mientras él entra en la habitación y me deja semi excitada en el maldito pasillo, sintiendo aún el sabor de sus labios contra los míos.
‘¿Qué mierda fue eso?’. Midnight suelta un grito ahogado con molestia.
‘¡Tengo que salir de aquí!’.
Me alejo lentamente y llego a las escaleras. Las lágrimas comienzan a salir de la comisura de mis ojos.
“No, no va a pasar”, murmuro para